http://www.recla.org/_/rsrc/1319571667382/noticias/revistatendenciasno10/revista%20tendencias.jpg?height=320&width=225Descarque aquí la Revista Tendencias  "esta publicación realiza un recorrido presentando el punto de vista de profesores y funcionarios de universidades de Europa y Latinoamérica sobre algunos temas centrales de la Educación Continua" anota Marco Lorenzatti, Secretario General de Educación continua de la Universidad Blas Pascal y vocal de la Red.
Proyecto TRALL: una oportunidad para la reflexión y la construcción de perspectivas de lifelong learning en universidades latinoamericanas. Maurizio Betti, TRALL Project Manager. Universidad de Bolonia, Facultad de Ciencias de la Formación. Contacto: maurizio.betti4@unibo.it - Ivo Giuseppe Pazzagli, Coordinador científico Proyecto TRALL. Universidad de Bolonia, Facultad de Ciencias de la Formación. Contacto: Ivogiuseppe.pazzagli@unibo.it.

Con este artículo se quiere presentar el proyecto TRALL (Transatlantic Lifelong Learning: Rebalancing Relations. Proyecto financiado en el marco del Programa ALFA III de la Dirección General Desarrollo y Cooperación – EuropAid. Contrato nº DCI-ALA/19.09.01/10/21526/245-361/ALFA III (2010) 37). Proyecto financiado por el programa ALFAIII de la Comisión Europea, que ve involucradas a varias instituciones académicas latinoamericanas y europeas, para la promoción y el desarrollo del Lifelong Learning (Aprendizaje Permanente). El proyecto TRALL es liderado por la Universidad de Bolonia, Italia, cuyo responsable científico es el Decano de la Facultad de Ciencias de la Formación, Prof. Luigi Guerra. Los objetivos y las modalidades de organización del proyecto vienen brevemente descritos y como elementos a fundamento del proyecto, se da una caracterización del concepto de Lifeolong Learning, y se presentan algunos análisis y reflexiones acerca de la relación entre éste y las Instituciones de Educación Superior. La importancia de la constitución de un itinerario reflexivo compartido entre las instituciones de ambas regiones es remarcada como un factor de éxito en el logro de los objetivos propuestos.
This article is to present the project Trall. Project funded by the European Commission ALFAIII, which is involved in several Latin American and European academic institutions for the promotion and development of Lifelong Learning (Lifelong Learning). The objectives and organizational aspects of the project are briefly described as foundation elements of the project, gives a characterization of the concept of Lifeolong Learning, and provides some analysis and reflections about the relationship between it and the Institutions of Higher Education. The importance of the constitution of a reflective journey shared between institutions of both regions is highlighted as a success factor in achieving the objectives.
Introducción

Lifelong learning es seguramente un concepto muy in auge en estos últimos años especialmente en Europa siendo el centro de declaraciones, programas y proyectos de la Comisión Europea. Es alrededor de este concepto que se está desarrollando en el marco del programa ALFA III de la Comisión Europea el proyecto TRALL, Transatlantic Lifelong Learning: Rebalanging Relations. Proyecto del cuál presentamos en esta oportunidad algunos elementos de fundamento y de organización, iniciando con la caracterización del concepto de “Lifelong Learning”.
Lifelong learning

En las últimas dos décadas ha aparecido el término Lifelong learning, manteniendo una continuidad y, al mismo tiempo, marcando diferencias con tradiciones formativas anteriores, como es la llamada Educación de Adultos.
La educación de adultos tiene, en Europa, una historia que remonta al comienzo del siglo XIX consecuentemente a la cultura iluminista y coherentemente con los valores del progreso y de la igualdad social propios de las ideas socialistas, que identificaban en el conocimiento un factor de desarrollo y emancipación de los trabajadores. Ejemplo de ello son las experiencias inglesas de Nicolai Frederick Grundtvig en Dinamarca y de las universidades populares en Inglaterra (Casadio y Giovannini, 2009). Posteriormente la alfabetización y la educación de adultos vienen identificadas como desafíos mundiales ya a mitad del siglo pasado cuando en 1949 la UNESCO inaugura la primera conferencia mundial sobre la formación de adultos. Estas conferencias han seguido con una cadencia poco más que decenal, llegando hasta 2009 en Brasil con la CONFINTEA VI (UNESCO, 2009). Sin embargo es con la introducción del concepto de Lifelong Learning, que, aunque teniendo una estrecha relación con el de Educación de adultos, aparece una diversa caracterización del aprendizaje asociado a todas las etapas de la vida y reconocido como tal en contextos diferentes da aquellos tradiciones de las, aún variadas, agencias educativas formales: escuelas, institutos, centros de formación, liceos, universidades, etc.
Lifelong learning, como concepto aparece en 1995 cuando el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea proclaman el año siguiente como el año europeo de la instrucción y la formación durante toda la vida. Desde entonces en múltiples ocasiones varios organismos europeos lo han utilizado y son hoy numerosos los programas de desarrollo y cooperación académica implementados por la Comisión Europea que centran o incluyen en su misión la promoción del Lifelong Learning. Entre otros cabe destacar un evento y un documento que surge como consecuencia del primero:
a) el Consejo Europeo de
Lisboa4 (2000), donde en la perspectiva de transformar la sociedad europea en una basada en el conocimiento, se identifican nuevas competencias de base que deben ser consideradas el los itinerarios formativos formales y no formales, y
b) el Memorándum sobre el aprendizaje permanente (Comisión Europea, 2000), donde se caracterizan los focos que tendrán las estrategias comunitarias para la promoción del aprendizaje permanente.
Pero ¿qué se entiende con el término Lifelong Learning?

Según la Comisión Europea: “Toda actividad formativa emprendida en cualquier momento del ciclo vital de una persona con el fin de mejorar sus conocimientos teóricos o prácticos, sus destrezas, competencias y/o cualificaciones por motivos personales, sociales y/o profesionales” (CEDEFOP, 2008,
p.123).
A pesar de la dificultad de extraer de una definición un conjunto amplio de consideraciones aparece con suficiente claridad la centralidad del aprendizaje que es resultado de todas las actividades formativas que acontecen a lo largo de la vida, para responder a necesidades de variada naturaleza. Lo anterior implica por lo menos tres consideraciones:
a) el aprendizaje se da también en contextos de educación informal y no formal;
b) el potencial protagonismo del individuo en la definición de su propio itinerario formativo;
c) la presencia de otros actores (en inglés stakeholders) en la definición de las necesidades formativas que responden a las demandas sociales.
El término Lifelong learning tiene una traducción compleja en el contexto lingüístico cultural español y latinoamericano, así como en el italiano. “Aprendizaje permanente” y/o “aprendizaje a lo largo de la vida”, probablemente las dos traducciones más utilizadas, dan cuenta de elementos que son propios de concepto original, especialmente por el énfasis que se pone en el rol activo del que aprende incluyendo, además de los procesos educativos formales, aquellos que conllevan aprendizajes llamados “informales” y “no formales”. Desarrollándose a lo largo de la existencia, el aprendizaje del individuo no se limita a aquellos que son el producto de procesos formativos oficiales y/o que lleven a certificación reconocida, por ejemplo, en el mercado laboral. Justamente es cuando se reconoce conceptualmente la existencia de aprendizajes no certificados por el sistema educativo formal que también se evidencia la necesidad de cómo estos aprendizajes pueden/deben ser evaluados y reconocidos.
El aprendizaje permanente desde la perspectiva de las instituciones de educación superior (IES) asume necesariamente el carácter de “aprendizaje formal”, aunque los itinerarios formativos desarrollados incluyan, instancias de práctica en coordinación con entidades del mundo social y productivo y, por ende, asuman la generación de condiciones en las cuales se da aprendizaje informal y no formal. Sin embargo el ser una institución de educación formal implica, al enfrentar los procesos de Lifelong Learning poner en discusión roles y prácticas que de alguna forma se han consolidado en el mundo universitario.
En muchos países las universidades gozan de una amplia autonomía en la formulación de sus propios programas formativos caracterizándose, en el tiempo como las agencias formativas de mayor prestigio en la sociedad, contribuyendo sustancialmente con la formación de la clase dirigente de cada país. En la actual sociedad llamada del conocimiento, las universidades deben desenvolverse en un medio donde ha aumentado la competencia, han surgido nuevos agencias formativas, muchas veces muy articuladas con instituciones del mundo productivo, y además, como todas las instituciones educativas formales, deben lidiar con una presencia y difusión del conocimiento que desborda los límites, un tiempo bastante impermeables, de las diversas agencias educativas formales.
Se trata de verdaderos desafíos para las IES que están siendo enfrentados por diversas instituciones y proyectos que ven una consistente participación especialmente de universidades. La European University Association elaboró en 2008 una Carta de las Universidades Europeas acerca del Aprendizaje permanente (EUA, 2008) que, comisionada por la presidencia francesa de ese año ha sido posteriormente discutida con todos los ministros de educación de los países miembros. En este documento están definidos diez compromisos que las universidades europeas deberían enfrentar para promover e implementar instancias de aprendizaje permanente, así como, el documento define los compromisos que deberían enfrentar los gobiernos europeos consecuentemente. Es interesante recalcar que los retos implícitos en la realización de condiciones efectivas para el Lifelong Learning no pueden ser asumidos sólo por las instituciones educativas sino, como lo expresa también la Carta de la EUA, deben involucrar a otros actores como son los gobiernos. Sin embargo en este escrito nos interesa concentrarnos en las universidades y vamos a reportar los compromisos identificados para ellas en dicho documento:
1. Incorporación a las estrategias institucionales los conceptos de ampliación del acceso y del aprendizaje permanente;
2. Oferta de educación y aprendizaje para una población estudiantil diversificada;
3. Adaptación de los programas de estudio para asegurarse de que estén diseñados para ampliar la participación y atraer a los estudiantes adultos que regresan (a estudiar).
4. Oferta de servicios apropiados de guía y orientación;
5. Reconocimiento de aprendizajes previos;
6. incorporar el Aprendizaje Permanente en la cultura de calidad;
7. El fortalecimiento de la relación entre la investigación, la docencia y la innovación en una perspectiva de aprendizaje permanente;
8. Consolidación de las reformas que promuevan un ambiente de aprendizaje flexible y creativo para todos los estudiantes;
9. El desarrollo de asociaciones (partnership) a nivel local, regional, nacional e internacional para ofrecer programas atractivos y relevantes;
10. Actuación como modelos de instituciones de Aprendizaje Permanente.
Aunque en una revisión rápida, la lista anterior, para que esos compromisos se puedan traducir en realidad, conlleva para las universidades el diseño y la implementación de políticas y estrategias que significan verdaderos retos para muchas de ellas.
De hecho el concepto de la “diversidad” es el que con más fuerza emerge al analizar el estado de las universidades europeas en relación con el Lifelong Learning. Diversidad que se manifiesta en un conjunto de aspectos, desde la terminología utilizada (que varía desde “Educación continua”, hasta el “Lifelong learning” pasando por términos como “estudios de posgrado”), las modalidades de realización de los programas (presenciales, a distancia, blended, etc.), las modalidades de gestión y organización e los programas, los grupos destinatarios (diversos, en algunos casos grupos específicos para cada programa y en otros indiferenciados), la calidad y tipología de servicios ofrecidos (reconocimiento de aprendizaje previos, servicios de orientación, etc..), etc. (Davies, 2009)
Esta diversidad es seguramente un elemento de fuerza para el desarrollo de praxis efectivas y consciente acerca del Lifelong learning en una perspectiva innovadora para las IES, pero es, al mismo tiempo, un claro indicador de la existencia de diferentes caminos, practicas, modalidades de entender e implementar el Lifelong learning.
La presencia de diversas concepciones y aproximaciones al Aprendizaje Permanente puede ser identificada también en América Latina, aunque en un marco de amplias diferencias en relación con Europa. En ámbito educativo los países latinoamericanos han realizados significativos avances, especialmente en relación con la cobertura y los niveles de escolarización en la educación obligatoria, sin embargo existen grandes situaciones de inequidad (por género, por razones de carácter étnico/cultural, por edad y por capacidad económica). En relación con el concepto de Aprendizaje permanente, Torres (2009) evidencia que el América Latina, éste tiende a ser considerado sinónimo de “Educación de adultos” y suele ser traducido en líneas de intervención gubernamental y metas a ser logradas y no como una categoría que implica cambios en las mismas instituciones educativas. Cabe, además, destacar que el Lifelong Learning tiende a ser considerado como un concepto “importado” desde Europa y no necesariamente respondiente a las especificidades locales (Torres, 2009).
Considerando tanto la relevancia que el Aprendizaje Permanente asume o puede asumir para las sociedades europeas y latinoamericanas, tratando de respectar también las diversas aproximaciones y puntos de partida que caracterizan las EIS de ambas regiones y en la convicción de la importancia del rol que las EIS pueden jugar para el desarrollo de sus sociedades se ha diseñado y se está implementando un proyecto académico entre América Latina y Europa: TRALL.
Proyecto TRALL
Este proyecto partiendo del concepto de Lifelong learning pretende establecer una red de carác ter académica entre universidades europeas y latinoamericanas con particular atención a promover el potenciamiento de las universidades latinoamericanas en la definición de una política y procesos adecuados de lifelong learning. Cabe destacar que el proyecto no pretende “exportar” acríticamente las reflexiones y experiencias europeas en la materia sino busca la definición/construcción de significados compartidos y contextuales a las realidades latinoamericanas en el ámbito de la formación a lo largo de la vida. El énfasis en la horizontalidad de la relación entre los socios europeos y latinoamericanos se quiso reflejar, por lo menos en parte, en el significado de “rebalancing relations” presente en el título del proyecto.
Los objetivos de TRALL son los siguientes:
1. Contribuir a dar soporte a los Instituciones de Educación Superior (IES) en establecer políticas de Lifelong learning, incrementando la sensibilidad acerca de los roles de las IES cono actores formativos que encuentren las necesidades de la sociedad.
2. Contribuir a proveer a la IES latino americanas para el diseño estratégico, la evaluación, la organización, implementación y promoción de curricula de lifelong learning en ámbitos públicos y privados.
Para el desarrollo del proyecto se consideró una secuencia de actividades articuladas en 4 fases o etapas:
1. Levantamiento del “Estado del arte” acerca del LLL en los diversos países latinoamericanos involucrados, y configuración del proyecto en sus aspectos de carácter logísticos;
2. Definición de un marco metodológico para el diseño de curricula de LLL en considerando aspectos como “créditos y competencias”, “metodologías con apoyo de TIC y e-learning”, y ”sistemas de aseguramiento de la calidad”;
3. Implementación de los curricula de LLL en una experiencia pilota;
4. Evaluación, diseminación y explotación de los resultados.
La organización del proyecto se articula en 10 paquetes de trabajo (WP) que buscan reflejar la secuencia adecuadamente integrada de las actividades del proyecto. Ellos son:
WP1: Gestión del proyecto
WP2: Estado del arte sobre LLL
WP3: Marco metodológico
WP4: Diseño e implementación de los prototipos de curricula de LLL
WP5: TIC, elearning y blended learning
WP6: Evaluación
WP7: Créditos y competencias
WP8: Aseguramiento de la calidad en LLL
WP9: Diseminación de los resultados
WP10: Explotación de los resultados
Más allá de estos aspectos, por lo demás comúnes a cualquier proyecto parece relevante subrayar algunos puntos que quieren constituir puntos de fuerzas de TRALL: una perspectiva metodológica que privilegia una aproximación de construcción desde abajo (bottom up), la búsqueda progresiva de involucramiento de actores externos a las instituciones pero relevantes cuando se pretende desarrollar experiencias de LLL y la definición y adopción de un modelo compartido de aseguramiento de la calidad.
La aproximación bottom up considera necesaria la participación activa de todos los socios en las diferentes actividades del proyecto. Esta participación se irá desarrollando tanto en la dimensión interna, específica de cada institución y de su propio contexto, local y nacional, como en la dimensión colectiva, de red, donde los diversos nudos (cada institución puede considerarse como tal) contribuyen a la reflexión acerca de los roles y de las transformaciones que las EIS deben enfrentar para ser actores del LLL, proponiéndose el análisis y la definición de estrategias, procesos e instrumentos para lo anterior.
La recolección y análisis de información que cada institución realizará en su propia realidad (interna y del contexto local y nacional) sobre el LLL, será el punto de partida para el análisis y la reflexión que cada institución llevará a cabo. Esta reflexión y análisis se verá alimentada de la comparación entre las diferentes realidades latinoamericanas además de la información y elaboraciones provenientes de la experiencia europea (aquella específica de los socios europeos y aquella generada por los programas de la Comisión Europea). También la etapa de experimentación de los programas pilotos de LLL será fundamental para ir alimentando este proceso bottom up permitiendo la profundización de las reflexiones, elaboraciones e artefactos definidos con anterioridad.
La definición de estrategias compartidas (sin que ello implique homogeneidad absoluta, puesto que las especificidades locales se mantendrán) sobre el LLL desde la perspectiva de las universidades deberá necesariamente involucrar la participación de otros actores que no necesariamente entran en los procesos de definición de necesidades, diseño, implementación y evaluación de programas. Estos stakeholders, utilizando la expresión anglófona, son diversos como diversos son los ámbitos de la vida donde el aprendizaje a lo largo de la vida se puede dar. Sin embargo entre ellos seguramente encontraremos los gobiernos en sus articulaciones nacionales como locales, las agencias relacionadas con los diferentes sectores productivos y gremiales, los sindicados, las agencias formativas públicas y privadas que se desenvuelven en el ámbito de la formación profesional, etc..
En este proyecto, considerando que, dadas las competencias e intereses que las universidades socias expresaron, en sede de postulación se acotaron los ámbitos de intervención a aquellos orientados a la formación en servicio de los educadores y a las necesidades de formación propias del mundo productivo y en específico aquel reconducible a las PYME, privilegiándose, además, como stakeholders las agencias gubernamentales, locales y/o nacionales, las agencias y asociaciones, entes gremiales relativos a los dos ámbitos antes indicados. Sin embargo este dimensionamiento inicial no es excluyente y otros actores podrán ser incorporados de acuerdo con las necesidades y análisis que realicen las instituciones latinoamericanas.
En el mercado de la formación en el marco del LLL, los programas formativos de cualquier institución, deber responder a demandas de transparencia y evaluación externa que apunten a respetar criterios de calidad. La definición de un marco general de Aseguramiento de la Calidad (QA) para los programas de LLL de las instituciones de TRALL, marco compatible y adaptado a las características de cada una de ellas, es uno de los resultados relevantes del proyecto. Este marco de QA será definido en un proceso que considerará la comparación de buenas prácticas, el diseño de procesos e instrumentos, la experimentación de ellos (contextualmente con la implementación de los curricula piloto) y la evaluación del mismo.
Conclusiones

Llegar a definir el rol de las EIS latinoamericanas en relación con el concepto de Lifelong Learning respetando la diversidad y la riqueza local, y contribuir al diseño e implementación de estrategias y políticas al respecto quiere ser la contribución de TRALL a los desafíos que involucran a nivel global las universidades en este siglo.
El proceso de investigación, diseño y experimentación de experiencias formativas, y de reflexión intra e interinstitucional sobre la temática del Lifelong Learning, que se quiere desarrollar en TRALL quiere ser también una oportunidad para profundizar en el conocimiento mutuo entre instituciones de educación superior latinoamericanas y europeas, con los consecuentes aprendizajes que beneficiarán a todos los socios en sintonía con el llamado y, aún en construcción, espacio educativo común América Latina – Europa.
Está igualmente presente la consciencia de que el itinerario que se logrará recorrer en desarrollo de TRALL quiere ser una contribución, esperamos de calidad, en el marco de un amplio proceso que ve, y verá involucradas en el futuro próximo, a instituciones académicas y de gobierno de varias regiones del mundo.