Poseer un diploma de enseñanza superior sigue siendo una ventaja cierta para entrar en el mercado de trabajo. Sin ser insensibles a los azares coyunturales, los diplomados de nivel superior distan de sufrir las difi cultades de los otros debutantes. Sin embargo, no todos se hallan en la misma situación. A nivel de diploma equivalente, los de sectores profesionales ingresan en la vida activa en mejores condiciones que los diplomados de disciplinas generales. De la misma manera, los jóvenes surgidos de especialidades industriales o científicas se insertan más fácilmente que los que egresan de especialidades terciarias o ciencias humanas. Por otra parte, los jóvenes que abandonan la enseñanza superior, y especialmente una general, sin haber obtenido un diploma están conocen mayores dificultades... Leer el documento [pdf, 4 p.]